Todo el mundo lo odia.
Pero cuando estamos tranquilos así nos deja, no viene a no ser que necesitemos algo.
En cambio, cuando los nervios nos invaden se queda ahí con nostros, penetrandonos durante toda la noche como si más que nuestro amigo fuera nuestro mejor amante capaz d hacernos reflexionar desde lo más profundo de nuestro estómago. Se acurruca junto a nosotros, nos acompaña en los momentos más difíciles y en los más felices.
Nos escrutiña la mente, nos hace toda clase de preguntas, un examen final de la vida, estando siempre a nuestro favor, a pesar de que las respuestas al examen test que nos propone son tan equivalentes, tan equilibradas y tan similares que las dudas son sobre certezas más que sobre posibilidades.
Nos hace sacar todo el potencial que llevamos dentro, la inspiración es su segundo nombre y solo nos deja pronunciarlo entre orgasmos y jadeos después de escribir un párrafo más.
No quiere, nuestro gran compañero, que confundamos su objetivo principal con las distracciones con las que acabandomos topándonos por su culpa, o gracias a él.
Al fin y al cabo, al despertarnos toda la noche anterior junto a su presencia desvanecida, parece que nada era como creíamos y que los nervios eran en vano. Consigue limpiar nuestras conciencias de tal manera que todos los pensamientos nefastos parecieran sacados de la pesadilla nocturna de ese sueño.
Gracias, pues, insomnio, porque esta noche me acompañas tù y no otro, porque esta noche besarás mi boca y te llevarás todas las inseguridades mezcladas con saliva.
martes, 14 de octubre de 2014
Se busca sueño.
jueves, 9 de octubre de 2014
Contiene la eñe.
Es octubre. Ya día 9. Octubre suena a otoño más que ningún otro mes. suena al exacto ruido que hacen las hojas caídas al pisarlas (/octubre/). Suena a rutinas elegidas, a lloviznas que dejas que te calen, a olor a tierra mojada, a nueces, castañas, almendras, a tarjetas de invitaciones a cumpleaños, a paraguas olvidados. suena a sueña, suena a sueños, pero lo único que suena en la tele es el ladrido de las personas que han querido evitar el sacrificio de un perro. Todos estos siglos luchando por la unión del pueblo, por las quejas, por la manifestación de todos los ciudadanos, y hoy es trendig topic #DEPExcalibur. Así, recién sacado de la nada como si lo hubieran extraído de la roca esperando su gran momento. Un perro. Un simple perro. La complejidad del ser humano, que es incapaz a veces de sentirse conmovido porque hay muerto una mujer a manos de su marido, o por que los africanos mueran en un porcentaje mayor de hambre que de ébola. Qué va, para que nuestra especie empatice, solo hace falta que haya un caso de una enfermedad sin cura y un perro condenado a pena de muerte. Esa que existe en países de oriente para mujeres infieles que mueren lapidadas deseando que al menos pudieran inyectarle un sedante la mitad de efectivo que el de Excalibur. No, no me parece correcto estar a favor de la decisión de sacrificar a un animal inocente. No está bien, no es justo. Más injusto es, sin embargo, que se luche más por él que por todas estas otras cosas. Aunque supongo que eso no será hoy. Hoy sigue siendo un día de otoño. De estos que te hacen plantearte el significado de la eñe, de estos que te hacen sentir que la edad media y la edad antigua no son historia. Son actualidad.
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