martes, 14 de octubre de 2014

Se busca sueño.

Todo el mundo lo odia.
Pero cuando estamos tranquilos así nos deja, no viene a no ser que necesitemos algo.
En cambio, cuando los nervios nos invaden se queda ahí con nostros, penetrandonos durante toda la noche como si más que nuestro amigo fuera nuestro mejor amante capaz d hacernos reflexionar desde lo más profundo de nuestro estómago. Se acurruca junto a nosotros, nos acompaña en los momentos más difíciles y en los más felices.
Nos escrutiña la mente, nos hace toda clase de preguntas, un examen final de la vida, estando siempre a nuestro favor, a pesar de que las respuestas al examen test que nos propone son tan equivalentes, tan equilibradas y tan similares que las dudas son sobre certezas más que sobre posibilidades.
Nos hace sacar todo el potencial que llevamos dentro, la inspiración es su segundo nombre y solo nos deja pronunciarlo entre orgasmos y jadeos después de escribir un párrafo más.
No quiere, nuestro gran compañero, que confundamos su objetivo principal con las distracciones con las que acabandomos topándonos por su culpa, o gracias a él.
Al fin y al cabo, al despertarnos toda la noche anterior junto a su presencia desvanecida, parece que nada era como creíamos y que los nervios eran en vano. Consigue limpiar nuestras conciencias de tal manera que todos los pensamientos nefastos parecieran sacados de la pesadilla nocturna de ese sueño.
Gracias, pues, insomnio,  porque esta noche me acompañas tù y no otro, porque esta noche besarás mi boca y te llevarás todas las inseguridades mezcladas con saliva.

jueves, 9 de octubre de 2014

Contiene la eñe.

Es octubre. Ya día 9. Octubre suena a otoño más que ningún otro mes. suena al exacto ruido que hacen las hojas caídas al pisarlas (/octubre/). Suena a rutinas elegidas, a lloviznas que dejas que te calen, a olor a tierra mojada, a nueces, castañas, almendras, a tarjetas de invitaciones a cumpleaños, a paraguas olvidados. suena a sueña, suena a sueños, pero lo único que suena en la tele es el ladrido de las personas que han querido evitar el sacrificio de un perro. Todos estos siglos luchando por la unión del pueblo, por las quejas, por la manifestación de todos los ciudadanos, y hoy es trendig topic #DEPExcalibur. Así, recién sacado de la nada como si lo hubieran extraído de la roca esperando su gran momento. Un perro. Un simple perro. La complejidad del ser humano, que es incapaz a veces de sentirse conmovido porque hay muerto una mujer a manos de su marido, o por que los africanos mueran en un porcentaje mayor de hambre que de ébola. Qué va, para que nuestra especie empatice, solo hace falta que haya un caso de una enfermedad sin cura y un perro condenado a pena de muerte. Esa que existe en países de oriente para mujeres infieles que mueren lapidadas deseando que al menos pudieran inyectarle un sedante la mitad de efectivo que el de Excalibur. No, no me parece correcto estar a favor de la decisión de sacrificar a un animal inocente. No está bien, no es justo. Más injusto es, sin embargo, que se luche más por él que por todas estas otras cosas. Aunque supongo que eso no será hoy. Hoy sigue siendo un día de otoño. De estos que te hacen plantearte el significado de la eñe, de estos que te hacen sentir que la edad media y la edad antigua no son historia. Son actualidad.

martes, 26 de agosto de 2014

Fecha de caducidad.

Es sólo una pequeña idea así,  en borrador,  de repente.  Y si todos supiéramos cómo vamos a morir?  Y si sabemos exactamente qué va a pasar?  Que chocaremos en un accidente de moto en carretera contra un camión,  que era cierto aquello de que "fumar mata", que simplemente la muerte llegará natural,  o que no aguantaremos vivir más de esta manera.  Entonces como sería nuestra vida? Imaginemos.
Bienvenida al mundo. Has nacido un 21 de abril de 1992 en el Hospital Materno-Infantil de Badajoz con ayuda de ventosas.  A partir de este momento eres libre.  Total y absolutamente libre de hacer todo aquello que te plazca.  De aquí hasta el día en que mueras no temas a nada,  todo está programado y hasta que te de un infarto natural cuando hayas llegado a los 55 años, dos meses y tres días.
En ese momento nada te frena. Vives en una continua cuenta atrás sin miedo. Deportes de riesgo, aventuras, alcohol, drogas, hombres, viajes, todo tipo de medios de transporte,  mares, océanos, dar la cara, defender las injusticias, viajar a los lugares más peligrosos del mundo, enfrentarse a las enfermedades más contagiosas,  tener hijos y disfrutar de ellos hasta nuestro ùltimo aliento.
Cuán peligrosa y dulce sería esa libertad. Cómo cuidaría la dieta, qué cantidad de deporte practicaría para evitar ese inexorable final. Pero cómo exprimiría la vida. Vivamos como si nada nos fuera a frenar,  como si nos hubieran programado realmente para morir mañana de simple aburrimiento. Hagamos algo para impedir nuestra fecha de caducidad.

"Mañana despiértate temprano que hay mucho que hacer."

Si nos ponemos a relfexionar un momento sobre el universo, sólo un momento,  más no que sino acabaríamos totalmente perdidos en la constelación de Tauro y sólo se ve desde Oceanía,  tendremos en la cabeza miles de millones de cuerpos celestes repartidos por el espacio, dejados al azar sin gravedad, flotando,  dando vueltas sobre sí mismos, unos sobre otros,  sin ton ni son,  con polvos de estrellas por todas partes,  meteoritos chocando contra planetas,  todo mal repartido,  en un equilibrio estable llenando la nada.  En un completo caos asimétrico y con una sola forma geométrica no perfecta. Elementos químicos en todas sus combinaciones,  física sin descubrir,  agujeros negros,  bolas de fuego,  galaxias desconocidas,  elementos imposibles...
Bien,  supongo que lo tenéis,  podéis todos haceros una pequeña idea.
Pues aùn así,  a pesar de todo,  existe esa manía de las madres de tener reluciente y pulcramente colocada la habitación,  cuando forma parte de una milésima ínfima de todo el mundo completo.
- Ná,- dirían.- por empezá por algùn sitio.

viernes, 22 de agosto de 2014

AMOR ETERNO

21 de agosto. 2014

   Yo, ayer, totalmente envuelta en ese aire de familia feliz que se respiraba, oyendo la risa de los niños.
  Yo, escuchando la voz dulce de Ana. Le brillaban los ojos hablando de sus hijos. Se le llenaba la boca de halagos para el mejor papá del mundo. Lloraba y decía que no habíamos cambiado. Acaba de enseñarle a la pequeña qué son los deseos. En la tarta que llevamos pusimos una vela. La niña sopló y deseó que jugáramos toda la tarde con ella.
  Yo, emocionada a la par que todas nosotras .
  Yo, embobada con los ojos azules del bebé y sumergida en sus sonrisas constantes. Jugando al escondite, a los cuentos, a pintar y cautivada por la imaginación de la pequeña, que no se a quien se parece porque no es tan obvio como el hermano y no se me da bien encontrar parecidos físicos. Pero tiene la dulzura, la sensibilidad y la mirada atenta de su madre.
  Yo, ensimismada con cada detalle de emoción y perfección que desprenden los muros de su casa.
  Yo, ayer, casi vuelvo a creer en el amor verdadero.
 Sí, en el amor cursi ese de los cuentos con final feliz que todos hemos deseado y despreciado alguna vez.
  No hablo de esto como alguien frustrado o triste o desesperado que alguna vez encontró el amor y éste le jugó una mala pasada y ahora por despecho no cree en él. Tampoco hablo como alguien que cómo nunca lo ha sentido, no cree que exista.
  No, en mi caso es diferente. Más bien me siento como cuando descubres una enseñanza vital, o desmientes una propia creencia, o te das cuenta que hay otra filosofía de vida que te convence más, o descubres que no estás de acuerdo con  algo que tus padres te han dicho toda la vida o te haces consciente de una manipulación social.

  Después de sentir el amor y el desamor en carne propia.
  Después de ser capaz de irme a Japón y dejarlo todo por una persona si esta me lo pidiera. Cometer la mayor locura. Nadar contra todas las corrientes. Mirarlo y sentir que estoy con la persona más especial y que más me complementa del mundo. Pensar que nada puede igualar ese sentimiento. Creer que será eterno. Hacer un all in sin pensar un segundo en lo que podría perder.
  Y... 
  Después de sentir cómo ese sentimiento se apaga poco a poco. Notar como mis ojos dejan de verlo como la persona más importante e increíble de mundo para simplemente mirarlo como a alguien más. Alguien que quiero pero ya no amo. Sentir como deseo recorrer el mundo y el centro de éste ya no es su ombligo. Notar el cambio en mi mente y morirme de miedo. Decirme la verdad, ya no es amor.

  Después de todo esto, creo tenerlo claro. 
  El amor existe y termina. 
  Habrá quién cuando termine sepa convertirlo en una relación preciosa llena de complicidad y aunque no sea amor, se crea que sí y sea feliz con eso.
  Pero, para mí, el amor eterno dura el tiempo en el nada te podría quitar de la cabeza la idea de que te faltan vidas para vivir con quien amas.. Y esta idea cambia. Y este tiempo no es eterno. El amor eterno es ese que te deja una cicatriz curada pero que no se quita.   El amor eterno dura un ratito o un rato largo.


  Ayer, yo, casi creo en el amor verdadero.
  Y,  ¡Menos mal! porque existe pero ¿Quién dijo que sólo había uno?

sábado, 16 de agosto de 2014

Primero, segundo y postre

Llegar a este punto debería estar prohibido,
ser anticonstitucional,
violar todos los derechos humanos,
necesitarte tanto debería costar dinero para que asi no pudiera desear estar entre tus sabanas cada noche y que mis putos órganos que has invadido sientan que están poseídos por alguien a quien no le he dado permiso.
El problema es el pase vip que te di el primer día,
el problema es que me timaste, le diste sentido a mi nombre y ahora me cuesta encontrarme si no paso antes por los caminos que me marcaste, por como suenan mis vocales en tu garganta y meces las consonantes en tu saliva.
El problema es que fuiste tú el que cambiaste mi sangre por cerveza y mis neuronas por maría,
El que me hiciste creer en que cualquier país está al alcance de mi vida y de mi presupuesto y de mi pasaporte,  lo que no me aclaraste es que sólo lo querría contigo.
Así, cada sorbo que doy me sabe al día que más cerca estuvimos, y me cuesta emborracharme sin pensar en tus papilas, y pupilas, quitandome el alcohol de mis labios, acabando con ellos como nadie antes, ni después, lo ha conseguido, haciendo que necesitara perder la piel y que me los pintaras de desgaste y de la huella de tus dientes.
He desaprendido a ver a alguien liandose otro sin que me lo pase, para fumarte a ti, y sin perderme en su humo...
Su humo que forma tu puta silueta en mi mente y hace que confunda estar enamorada y colocada.
Y joder,  hasta la droga es débil y me deja que me enganche a ti con cada calada.
Y vuelo hacia arriba y creo que me acerco a ti por las nubes a punto de llegar a cualquier lugar de esa ciudad maldita que me robo la con(s)ciencia, que me robo la re(puta)ción, que me robo las deci(sí)ones...
Me dejaste desnuda y con un tatuaje en la lengua con un "amén" para cada vez que necesites saciarte.
Me dejaste esperando una amenaza cada vez que hacía algo con lo que me jugaba la vida.
Me dejaste en la cama sola después de cada borrachera.
Me dejaste llorando y con un abrazo colgando de mis manos.
Me dejaste sin llegar si quiera a tenerte.
Me dejaste ir.
Me dejaste.
Me fui.
Y aquí sigo,  confundiendo hasta el hambre con tu cuerpo.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Folio en blanco, ya no me das miedo.


     Tal vez sea lo más importante que me ha enseñado Sevilla. Me acostumbrado a fallar, a tirar a la basura, a empezar de nuevo, a fracasar y a volver a intentar. Mi pánico a arrepentirme se lo ha llevado el darme cuenta que las cosas más importantes que he aprendido ha sido a base de eso. Ya me lo dijo Dani, arrepentirse es bueno, es la mejor forma de aprender.
¿Qué es vivir si no fallar una y otra vez para descubrir cómo no se hace?
 ¿Hay, acaso, alguna manera de encontrarte que no sea perdiéndote? 
    No. Quién nunca se ha perdido, no sabe si está dónde quiere porque nunca se ha puesto a buscar, se ha conformado con lo que se ha encontrado. Quien nunca ha fallado es porque no ha arriesgado y quien no arriesga, no gana. Y al final, de los grandes fallos, salen los grandes aciertos. Y si no, son esas cosas las que van curtiéndote como persona. Las que te definen. Las que te hacen crecer.
No quiero estancarme.
Y si me caigo mil veces...
Me levantaré o me arrastraré hasta que encuentre dónde agarrarme para salir a flote, mil y una.

Porque lo triste no es tocar fondo, lo triste es tocar techo.

Living in a cloud...

3 de Mayo 2014
En unas horas sale mi vuelo de avión, increíblemente tengo casi todo listo con bastante antelación tratándose de mí. Joder, ayer volviste a sorprenderme. Es que aquí no se si darte las gracias, si sentirme afortunada de haberte encontrado o pedirte que no cambies. No lo sé, todo suena tan tópico como increíble pero en serio no se que tienes que creo que no es posible conocerte y quedarse indiferente. No me extraña que creas en los impactos que causan unas personas sobre otras.
  Estoy muy orgullosa de haberte dado los lápices, es una tontería pero pensé bastante si hacerlo o no. Mis miedos estúpidos. Pero me hizo mucha ilusión y disfruté un montón con tu emoción y entusiasmo.
Me gustan las caras que pones haciendo el tonto cuando te miro fijamente y te das cuenta. Me gusta mucho como juegas con mis manos. Me gusta que siempre tengas algo que contarme cuando te pido que me cuentes algo, que seas sincero cuando te pregunto qué piensas, que te preocupes por cuidar tu ego y todas esas obsesiones dignas de un artista. Me gusta como inviertes tu tiempo, que sepas no aburrirte, que no puedas quitarte las ideas de la cabeza, que se te acumulen. Que te asuste el futuro solo porque crees que nada podrá mejorar el presente.
En fin, duendecillo azul, que miedo me das pero que ganas te tengo todo el rato.
Vas a ganar mañana como buen gato cabezón que eres. Ya saborearé esa victoria a través de tus palabras.

Y bueno se me ocurren un millón de cursiladas que decirte sobre las caras que pones, me gusta especialmente una que te sale cuando te concentras, cuando te dispones a tocar la guitarra. Pero bueno no tengo más ganas de ser moña hoy, que falta bastante para volver a verte y luego no se me pasa.

Joder pasado, qué presente estás a veces.

Todavía me entran ganas de contarte las cosas que me emocionan en el día a día.
Todavía me acuerdo de ti cuando lloro y todavía me apetece, a veces, que tú me seques las lágrimas.
Todavía me sueño casi a diario. A veces con que vienes y me destrozas por dentro como yo te he hecho a ti tantas veces. A veces sólo con que me abrazas...
Todavía cada puta cosa del pueblo me recuerda a ti.
Todavía leo tus cartas y lloro.
Todavía me da miedo abrir la carpeta de las fotos.
Todavía me abruma mirar al futuro y no verte.
Todavía te imagino relatándome cuando cruzo los semáforos en rojo y cuándo me callo ante una injusticia.
Todavía te quiero y siempre lo voy a hacer.

Sin embargo,
Ya no siento las cadenas.
Ya no quiero más.
Ya he aprendido a mirar hacia delante y me demostrado que puedo sola.
Ya puedo hacer lo que quiera cuando quiera
Ya no tengo que dar explicaciones, inventarme excusas ni hacer nada sin que me apetezca.
Ya no hay discusiones por tonterías ni lágrimas de culpabilidad sin sentido.
Ya no hay una vida programada con un guion determinado.
Ya no tengo esa obligación.
Ya sueño tranquila con mis imposibles.
Ya puedo vivirlo todo, todo lo que yo elija.
Ya soy libre.


Y solo por eso puedo soportar los todavía y sigo entreteniéndome poniéndole tiritas a esta hemorragia que sólo el tiempo curará del todo.

Chocolate y acuarelas

La aventura es tan necesaria como el orden y la calma.
Y ahí ando,
 buscando el punto medio
entre la locura y la cordura,
el control y el descontrol,
 las subidas y las bajadas,
 los vicios y las obligaciones,
el chocolate y la acuarela,
 el lápiz y la cama,

tu sonrisa y la mía.

domingo, 10 de agosto de 2014

Sunday Rewind

Llamadme soñadora
si queréis.
Decid que tengo pájaros en la cabeza
si es lo que pensáis.
No creáis en mi,
no os he dado motivos.
Pensad que caeré de las nubes en las que me he subido con un estrepitoso golpe en el suelo.
Hagáis lo que hagáis,
elijáis lo que elijáis,
seguiré creyendo en todo,
y seguiré siendo feliz.

Querré cruzar mares y montañas con tal de que me de el sol en la espalda mientras que,
con una mezcla de gotas dulces y saladas cayéndome por la frente,
paso la brocha de un lado a otro pintando el reflejo del mar en una fachada de un pueblo costero griego.

Querré tirarme de esas montañas hacia abajo con los ojos bien abiertos
mientras veo que se arrima el agua fría del Mediterráneo a la yema de los dedos de mis pies acurrucados entre mis brazos.

Seguiré enamorándome...
del ceceo,
del seseo,
de los diminutivos
y de cualquier acento que consiga sacarme un escalofrío.

Seguiré poniéndome cada mañana una sonrisa
y seguiré sin rendirme.

Voy a luchar por lo mío

y por lo de los demás.

Voy a ganar
porque ya me he hartado de intentar las cosas y
a partir de ahora sólo voy a conseguirlas.

Disfrutaré las pequeñas cosas que tengo en cada instante de mi vida
porque son las que están ahí
y, por lo tanto, de las que puedo sacar el jugo de la felicidad,

e igual algún día os daré la receta.

Disfrutaré también de todos vosotros,
queráis o no,
a hurtadillas,
sin permiso,
cual violación.

Mientras siga teniendo de despertador sus risas por la mañana,
rompiendo el silencio,
siendo la banda sonora del último resquicio de mis sueños;

mientras exista la pequeña posibilidad de que una viejina reviva en la Alameda y se impregne de tal manera que el barrio la vuelva hippie,
mientras tanto,
seguiré creyendo en mi,
y a vosotros,
soñadores dormidos,

os despertaré con una carcajada.

viernes, 8 de agosto de 2014

19 días y 500 noches.

Solo por esta noche querría un hombro en el que quedarme dormida y un pecho al que llenara de baba al levantarme. Solo por esta noche quisiera un abrazo infinito seguido del sonido del aire entrando en esa nariz oliendo mi pelo.  Solo por esta noche querría alguien que esperara que me durmiera para hacerlo más tarde él.  Solo por esta noche dejaría de soñar porque estaría cumpliendo los sueños que tocaban. Solo por esta noche volvería a estar enamorada y memorizaría cada mota de color del iris de tus ojos.  Solo por esta noche verte desnudo sería más una obra de arte de la cual prenderme que una que necesitara fusionar conmigo.  Solo por esta noche dejaria que tus dedos jugaran por mi cuerpo y fingiría que me gustan las cosquillas. Solo por esta noche contestaría que sí a irnos mañana a Japón y olvidarnos del mundo y jugar a diferenciar sus caras. Solo por esta noche gastaría mas saliva en hablar de nosotros que en besarte. Solo por esta noche no saldría de esta cama,  ni de este cuarto,  ni de esta casa. Solo por esta noche me sentiría totalmente completa a pesar de que fueras casi un desconocido.  Solo por esta noche intentaría inventarme y dibujar en mi mente tu cara.  Pero ni si quiera solo por esta noche me sale un boceto diferente que no sea el tuyo.

domingo, 20 de julio de 2014

Súpercalifragilisticuespialidoso...

Campanas que repican para avisar de la muerte, calor inhumano hasta el los días más fríos, la tele puesta sin nadie verla, un sofá para compartir, el calor del ordenador traspasando el cojín, la cortina entrando y saliendo al compás del aire en el balcón, reconocer las voces de los vecinos que hablan a gritos en la calle.

El pueblo. La normalidad. La realidad.

El miedo corre dentro de mí por un laberinto con una única salida hacia el abismo de sentimientos que tiré antes de comenzar a construir los cimientos de sus recovecos. Para no volver a encontrarlos nunca más. Pero son un imán. Cuya única manera de combatir es disfrazarme del mismo polo positivo. Pero ahí sigue el miedo, negativo.

Y atrae todos esos fantasmas que me persiguen, y yo ruedo como bola de pac-man, aterrorizada porque son muchos y conocen la salida. Y sólo quiero salir de una manera, volando.

Aprendiendo a usar las alas que se me han ido formando con las plumas de los nórdicos y los sofás que me han ido sanando de todas aquellas amarras que me ataban en la vida que aún me quedaba por comenzar a vivir. Necesito comenzar a batirlas y vivir de esos sueños.

Pero a veces me acorralan amenazantes todos los miedos contra una pared y cuando me apoyo en ella me doy cuenta de que era falsa. Que justo ahí estaba ese precipicio, esa salida, esa caída. Y entonces me temo a mí misma más aún porque recuerdo que para la mente el suicidio es siempre una opción.

Y ahí ando, con unas alas vírgenes a las que nadie le ha enseñado a volar intentando tirar los fantasmas que se agarran a mis pies, planeando para no caer hasta que no decida tirarme.

Porque lo bueno, es que al fin he aprendido la diferencia entre caerse y tirarse.


sábado, 19 de julio de 2014

Pensar con las tripas.

Pensar,
es el verbo que más cansa.
Más que andar, correr, estudiar, trabajar, volar, nadar, reptar
y follar juntos.
Más que el primer día de spinning.
Pensar,
es el verbo que más practicamos.
Más que hablar, dormir, soñar, pestañear, comer
y beber juntos.
Pensar,
es un verbo de doble filo.
El más fácil y el más difícil de usar.
Único en cada persona.
el que más feliz te hace,
el que te puede herir de la manera más cruel.
Pensar,
hace que te arda todo por dentro,
que exploten mil cosas dentro de ti.
te hace disparar todo ese fuego interno.
Es una bomba que no controlamos.
Pensar,
dejar de pensar.
Intentar dejar la mente en blanco es la forma más fácil de seguir pensando.
Es un boomerang que nunca deja que elijas lo que quieres.
Pensar,
es ese verbo que no tiene antídoto,
lo único que se puede hacer es que vaya más lento,
y en el momento en el que se enlentece, es cuando todo se ve más claro,
cuando todo está disperso y lleno de humo,
cuando todo está confuso y mezclado,
cuando no sabes qué tienes que hacer para conseguir lo que quieres,
paras un momento y te das cuenta que
Pensar,
es el paso previo para llegar a la felicidad.



miércoles, 2 de abril de 2014

Ciudad de... dioses.



Llevaba cinco meses con sueño y sin creatividad. Temo que esta me arrebate la vida por venir más fuerte y más tarde que nunca. Igual se debe a la abstinencia provocada por los antibióticos, no lo sé, pero me abruma hasta pensarlo. Recupero sentimientos a una velocidad exagerada. Os estoy echando ahora mismo más de menos que nunca y estoy empezando a echar de menos también a la gente de aquí sin haberme ido. Tengo miedo de un sentimiento más fuerte que ninguno, el cual creía haber perdido. Estoy entrando en depresión post-erasmus a dos meses de volver. Niego el paso del tiempo y el Carpe Diem se me está empezando a quedar muy corto. Disfruto cada pequeño detalle más si cabe pero eso me hace que aún me lata más rápido el corazón al saber que hasta perderé esas pequeñas cosas. Tan pequeños felices detalles que están construyendo el año más increíble de mi vida. El año mas corto. El Año. Que paren el mundo que no quiero que continúe pasando el tiempo.