De repente, al verla me imagine un cuadro, la enmarqué, limitando mi angulo de visión a esa anciana y el banco en el parecía haber caído como guiada por el destino, o el cansancio, la falta de fuerzas o la casualidad. Yo venía del instituto como cada día, cansada después de la larga mañana y con muchas ganas de llegar al piso. Suelo ir distraída, con la mente en blanco, dándole vueltas a alguna idea absurda o pensando en lo que haré esa tarde. Pero, a veces, una imagen consigue detener tu mirada, y tu mente se para en ella imaginando una historia absolutamente falsa pero que es lo que en ti ha causado dicha imagen.
Señora muy anciana, arrugada, encorvada hasta dar la sensación de que con un solo golpecito caería rodando hacia delante, sentada en la punta del banco, apoyada lo justo para no caerse, con una toca, moño gris debajo de un pañuelo y un cigarro en la mano. Me hizo pensar lo curioso que es que las personas no sabemos despegarnos de lo que nos hace daño o algún mal ni siquiera cuando estamos viendo el final. A veces, es cuestión de costumbre, otras es el miedo a lo nuevo y por tanto a cambiar, otras es falta de información y otras es simplemente vicio.
Me gustan las cosas que nos hacen pensar, me gustan las imágenes que nos hacen clavar la mirada en ellas y con las que llegamos a ciertas conclusiones o simplemente dejan abierto el abanico de la reflexión...
miércoles, 30 de noviembre de 2011
sábado, 26 de noviembre de 2011
The show must go on!
Pase lo que pase, ocurra lo que ocurra, el espectáculo ha de continuar...
Y para eso, en el escenario del mundo, en la obra de la vida están los artistas como nosotros que conseguimos que la MAGIA no se desvanezca, que el encanto siga poseyendo a los espectadores que no se atreven a utilizarla, que la temen... y nosotros, los valientes, la tomamos, la moldeamos, la guardamos en nuestras varitas, nuestros sombreros o en nuestros dedos y cada vez que la necesitamos aparece, compartiéndola además con tantos espectadores que necesitan de ella y suplican con sus ojos brillantes que los ayudemos. Y así, vamos poco a poco consiguiendo que la vida sea más vida, que las cosas vayan tomando su loco y desordenado curso y dejen de estar por ahí colocadas en un orden incorrecto... Porque los que soñamos con la magia, somos los que continuamos de pie cuando el show parece haber terminado.
jueves, 24 de noviembre de 2011
Un regalo
| Arco iris A veces por supuesto usted sonríe y no importa lo linda o lo fea lo vieja o lo joven lo mucho o lo poco que usted realmente sea sonríe cual si fuese una revelación y su sonrisa anula todas las anteriores caducan al instante sus rostros como máscaras sus ojos duros frágiles como espejos en óvalo su boca de morder su mentón de capricho sus pómulos fragantes sus párpados su miedo sonríe y usted nace asume el mundo mira sin mirar indefensa desnuda transparente y a lo mejor si la sonrisa viene de muy de muy adentro usted puede llorar sencillamente sin desgarrarse sin deseperarse sin convocar la muerte ni sentirse vacía llorar sólo llorar entonces su sonrisa si todavia existe se vuelve un arco iris. Mario Benedetti SONREIR ... Sonreir. Porque se agradece una sonrisa. Porque ayuda en situaciones tensas. Porque da ánimos. Porque se contagia. Porque no cuesta nada. Porque, a veces, enamora. Porque otras, no se olvidan. Porque es un pequeño detalle y los pequeños detalles enriquecen la vida. Por los demás, por ti mismo, ¡Hay que sonreir! |
¡Vesania!
Locura es no saber qué pensar. O pensar que todo es normal cuando está claro que no. Y cuando todo eso se une, entonces llega la locura máxima. Un vaivén, un remolino, una montaña rusa, la mente más cuerda en sus momentos más locos...o quizá la mente más loca en sus momentos más cuerdos. Y ese momento, aseguro, por experiencia, que en ese minuto, ese segundo o esa milésima, es cuando aparece la verdadera felicidad.
martes, 22 de noviembre de 2011
Veintidós...
El número de la locura, los dos patitos...los dos doses...Cada dos para una el cual representa a ella y a la otra...
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