miércoles, 13 de agosto de 2014

Living in a cloud...

3 de Mayo 2014
En unas horas sale mi vuelo de avión, increíblemente tengo casi todo listo con bastante antelación tratándose de mí. Joder, ayer volviste a sorprenderme. Es que aquí no se si darte las gracias, si sentirme afortunada de haberte encontrado o pedirte que no cambies. No lo sé, todo suena tan tópico como increíble pero en serio no se que tienes que creo que no es posible conocerte y quedarse indiferente. No me extraña que creas en los impactos que causan unas personas sobre otras.
  Estoy muy orgullosa de haberte dado los lápices, es una tontería pero pensé bastante si hacerlo o no. Mis miedos estúpidos. Pero me hizo mucha ilusión y disfruté un montón con tu emoción y entusiasmo.
Me gustan las caras que pones haciendo el tonto cuando te miro fijamente y te das cuenta. Me gusta mucho como juegas con mis manos. Me gusta que siempre tengas algo que contarme cuando te pido que me cuentes algo, que seas sincero cuando te pregunto qué piensas, que te preocupes por cuidar tu ego y todas esas obsesiones dignas de un artista. Me gusta como inviertes tu tiempo, que sepas no aburrirte, que no puedas quitarte las ideas de la cabeza, que se te acumulen. Que te asuste el futuro solo porque crees que nada podrá mejorar el presente.
En fin, duendecillo azul, que miedo me das pero que ganas te tengo todo el rato.
Vas a ganar mañana como buen gato cabezón que eres. Ya saborearé esa victoria a través de tus palabras.

Y bueno se me ocurren un millón de cursiladas que decirte sobre las caras que pones, me gusta especialmente una que te sale cuando te concentras, cuando te dispones a tocar la guitarra. Pero bueno no tengo más ganas de ser moña hoy, que falta bastante para volver a verte y luego no se me pasa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario