domingo, 10 de agosto de 2014

Sunday Rewind

Llamadme soñadora
si queréis.
Decid que tengo pájaros en la cabeza
si es lo que pensáis.
No creáis en mi,
no os he dado motivos.
Pensad que caeré de las nubes en las que me he subido con un estrepitoso golpe en el suelo.
Hagáis lo que hagáis,
elijáis lo que elijáis,
seguiré creyendo en todo,
y seguiré siendo feliz.

Querré cruzar mares y montañas con tal de que me de el sol en la espalda mientras que,
con una mezcla de gotas dulces y saladas cayéndome por la frente,
paso la brocha de un lado a otro pintando el reflejo del mar en una fachada de un pueblo costero griego.

Querré tirarme de esas montañas hacia abajo con los ojos bien abiertos
mientras veo que se arrima el agua fría del Mediterráneo a la yema de los dedos de mis pies acurrucados entre mis brazos.

Seguiré enamorándome...
del ceceo,
del seseo,
de los diminutivos
y de cualquier acento que consiga sacarme un escalofrío.

Seguiré poniéndome cada mañana una sonrisa
y seguiré sin rendirme.

Voy a luchar por lo mío

y por lo de los demás.

Voy a ganar
porque ya me he hartado de intentar las cosas y
a partir de ahora sólo voy a conseguirlas.

Disfrutaré las pequeñas cosas que tengo en cada instante de mi vida
porque son las que están ahí
y, por lo tanto, de las que puedo sacar el jugo de la felicidad,

e igual algún día os daré la receta.

Disfrutaré también de todos vosotros,
queráis o no,
a hurtadillas,
sin permiso,
cual violación.

Mientras siga teniendo de despertador sus risas por la mañana,
rompiendo el silencio,
siendo la banda sonora del último resquicio de mis sueños;

mientras exista la pequeña posibilidad de que una viejina reviva en la Alameda y se impregne de tal manera que el barrio la vuelva hippie,
mientras tanto,
seguiré creyendo en mi,
y a vosotros,
soñadores dormidos,

os despertaré con una carcajada.

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