Si nos ponemos a relfexionar un momento sobre el universo, sólo un momento, más no que sino acabaríamos totalmente perdidos en la constelación de Tauro y sólo se ve desde Oceanía, tendremos en la cabeza miles de millones de cuerpos celestes repartidos por el espacio, dejados al azar sin gravedad, flotando, dando vueltas sobre sí mismos, unos sobre otros, sin ton ni son, con polvos de estrellas por todas partes, meteoritos chocando contra planetas, todo mal repartido, en un equilibrio estable llenando la nada. En un completo caos asimétrico y con una sola forma geométrica no perfecta. Elementos químicos en todas sus combinaciones, física sin descubrir, agujeros negros, bolas de fuego, galaxias desconocidas, elementos imposibles...
Bien, supongo que lo tenéis, podéis todos haceros una pequeña idea.
Pues aùn así, a pesar de todo, existe esa manía de las madres de tener reluciente y pulcramente colocada la habitación, cuando forma parte de una milésima ínfima de todo el mundo completo.
- Ná,- dirían.- por empezá por algùn sitio.
martes, 26 de agosto de 2014
"Mañana despiértate temprano que hay mucho que hacer."
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario